Personaliza AI4Padel: plantillas, tono y firma
Dos clubes no escriben igual. Uno tutea y remata con un emoji; otro trata de usted a socios que llevan veinte años renovando el abono. AI4Padel no trae una voz de fábrica: se ajusta a tu club, y esta guía repasa pieza a pieza todo lo que puedes tocar. Y lo único que no se toca.
El número es el tuyo
Los mensajes salen del número de WhatsApp de tu club, no de una plataforma: del que tus jugadores ya tienen guardado. Salen de ahí porque los mandas tú: pulsas «Enviar invitación», se abre el WhatsApp del club con el mensaje ya escrito y lo envías. Para el jugador es una conversación normal con su club de siempre, sin app nueva ni cuenta nueva. Hasta tu jugador de 68 años contesta «sí», y tú lo sientas en la partida con un clic.
Eso también significa que las respuestas llegan al club, no a tu móvil personal ni a AI4Padel: lo que contesta cada jugador lo lees en el WhatsApp del club y lo apuntas en la partida, «Sí», «No puede» u «Otra». Y que el número y las conversaciones son tuyos: si algún día dejas AI4Padel, te los quedas.
Todo sale de tus plantillas
Cada mensaje que prepara AI4Padel nace de una plantilla del club. Ni una palabra inventada le llega a un jugador, y ninguna le llega sin que tú la hayas visto antes de pulsar enviar.

Ajustes › Plantillas de mensaje: cada plantilla con su texto, sus variables y, a la derecha, cómo lo verá el jugador en el móvil.
Hay una plantilla para cada momento: invitaciones («Abrir partida», «Completar partida»), confirmaciones y recordatorios («Confirmación de partida», «Recordar que confirme», «Recordatorio de partida»), avisos de cambios («Se cayó alguien», «Cambio de hora», «Partida cancelada», «Jugador que dejas fuera») y la de cierre, «Partida ya completa». Cada una admite variantes, que se ajustan contigo en la puesta en marcha hasta que suenan a tu club, y lleva variables como el nombre del jugador, la fecha, la hora o el nivel de la partida. Cada guardado crea una versión nueva: si en marzo cambias el saludo, siempre sabrás qué texto estaba vigente en febrero.
Un detalle que se agradece: cada plantilla tiene una versión más corta para quien ya ha recibido algo vuestro en el último mes. Saludarle por su nombre sigue estando bien; presentarse otra vez, no. Y a la derecha, mientras escribes, el WhatsApp tal como lo recibirá el jugador.
Al montar una partida eliges qué plantilla usa cada momento, y si esa partida lo pide, «Personalizar mensaje» te deja cambiar el texto solo para ella.
La firma
Lo que en otros sitios llaman «la voz del club» aquí son dos cosas: tus plantillas y tu firma. La firma está en Ajustes › Asistente, y es la línea con la que terminan los mensajes que prepara el club. Se escribe una vez.
Nada sale sin tu clic
Hoy aquí no hay nada que configurar: ningún mensaje sale solo. No hay modo automático, ni envíos programados, ni recordatorios que se disparen por su cuenta. Cada WhatsApp lo mandas tú desde el teléfono del club, y la frase clave está escrita en el producto: «Tú decides qué se envía.»
Próximamente, el modo autónomo. Podrás conectar la cuenta de WhatsApp del club y autorizar por adelantado un tipo concreto de mensaje (las invitaciones para completar una partida, por ejemplo) para que salga solo, dentro de las horas y con el número de destinatarios que tú fijes, y seguir revisando lo demás. Hasta que llegue, todo sale de tu mano.
Lo que sí se ha pensado es qué se dice y cuándo. Sacar a alguien de una partida o cancelarla apunta el hecho y no le dice nada a nadie. Lo que se cuenta son acciones con nombre que eliges tú en la propia partida: pedir confirmación, enviar recordatorio, avisar de que se ha caído alguien, avisar a quien has dejado fuera, avisar de un cambio de hora o de que se cancela, o decirle a alguien que la partida ya está completa. Cada una con su plantilla, y todas se envían igual: a mano.
Cómo busca jugadores
La lista de «Los que encajan» sigue unas reglas fijas, pero hay tres o cuatro cosas que decide cada club, en Ajustes › Asistente:
- Cómo de parejo tiene que ser. El margen de nivel y cuánto tiene que encajar alguien para entrar, desde «Flexible — llena más partidas» hasta «Muy exigente — casi solo el nivel exacto».
- No volver a escribir a la misma persona hasta que pase un tiempo: sin espera, 24 horas, 48 horas, tres días o una semana.
- Escribir solo a socios con el abono al día, si tu club solo juega con socios.
- Priorizar a quien lleva tiempo sin jugar: a igual encaje, antes el que más hace que no viene.
Tu horario y tus pistas
En Ajustes › Horarios y calendario dices cuándo abre el club y cuánto dura cada franja; fuera de ahí no se proponen partidas. En Pistas, cómo son, cuánto cuestan y cuándo cierran por mantenimiento. Es lo que dibuja la parrilla de Inicio, y lo primero que se deja hecho el día uno.
El Asistente
Además está el «Asistente», un chat interno que solo ves tú y tu equipo. Le preguntas en lenguaje normal, «¿Qué partidas se me quedan a medias esta semana?», «¿Quién encaja para el martes?», «¿Quién juega de revés?», y te contesta con tus datos, con el enlace a cada partida y a cada ficha.

El Asistente contesta con los datos del club y te deja cada partida a un clic. Qué se envía, lo decides tú.
También le puedes pedir trabajo: que prepare una partida o los mensajes. Lo que prepara se queda esperando a que tú lo apruebes, y después se envía como todo, a mano. El Asistente habla contigo; con tus jugadores no habla nunca, y lo que ellos escriben no le llega.
Las bajas se respetan y las promos piden permiso
Dos marcas que AI4Padel respeta de raíz, no con un aviso en pantalla:
- La baja. Si un jugador pide que no le escribáis, lo apuntas y desaparece de todas las listas y de todas las propuestas. No es un aviso que alguien pueda pasar por alto: no vuelve a salir, tampoco para completar una partida.
- El permiso para promos. Sin él, el jugador recibe los mensajes de sus partidas (avisarle de que falta uno para su pista de las 19:00 es servicio), pero queda fuera de cualquier campaña para que vuelva, las del plan Completo. Si traes a tus jugadores desde un archivo, nadie recibe promociones salvo que marques la columna del consentimiento.
Si un jugador te lo dice de palabra en recepción, vale igual que por escrito: lo apuntas y se aplica en el momento.
Los mensajes no llevan contador
Ninguno. Ni las invitaciones para completar una partida, ni las confirmaciones y recordatorios: no te cobramos ni un mensaje y no te ponemos tope en ningún plan. Salen de tu WhatsApp, con un clic que te lo abre con el mensaje escrito, y enviarlos no te cuesta nada. Las cuentas están en lo que cuesta cada WhatsApp.
Nada de esto te pide una tarde de configuración: las plantillas, la firma, el horario y las pistas quedan ajustados el primer día, y cambiarlos después son dos clics de un administrador. Cómo entran tus jugadores y tus datos, sin migrar nada, está en su propia guía. ¿Prefieres verlo en directo? Pide una demo de 15 minutos y lo repasamos con tu caso delante.